Fedearroz : El objetivo es lograr Autonomía Nutricional para el sector arrocero en la Región
3 junio, 2026La soberanía alimentaria de América Latina depende de nuestra capacidad para reducir el Riesgo Cambiario asociado a los
insumos establecidos en divisas. La diversificación de las fuentes de nutrientes es la única ruta para proteger la rentabilidad
del productor de arroz frente a conflictos externos.
Desde la Federación Nacional de Arroceros a través del programa AMTEC se lideran procesos de transición hacia la autonomía
nutricional, donde las fuentes orgánicas sean el complemento ideal a la fertilización mineral, mejorando y fortaleciendo las
propiedades químicas y físicas de los suelos y de esta forma ir mejorando la salud de los suelos de cada uno de las zonas
arroceras.

Dentro del agroecosistema del arroz, usando el programa AMTEC existen múltiples estrategias para garantizar la sostenibilidad
de la agroempresa. La respuesta para el sector arrocero no puede seguir siendo la simple aplicación de recetas del pasado.
Los resultados presentados a lo largo de este artículo demuestran que la verdadera resiliencia del cultivo de arroz no se basa
en la dependencia exclusiva de un tipo de insumo, sino de la integración de cuatro herramientas estratégicas: fertilizantes
orgánicos, el tamo de arroz, los microorganismos benéficos y los fertilizantes inorgánicos.
El tamo y los fertilizantes orgánicos, al ser incorporados al suelo, mejoran la materia orgánica y la capacidad de intercambio
catiónico, creando un ambiente fértil que potencia la actividad microbiana. Sobre esa base, los microorganismos (como
fijadores de nitrógeno y solubilizadores de fósforo) desbloquean nutrientes del suelo, reduciendo la dependencia de fertilizantes
inorgánicos importados.

Finalmente, los fertilizantes inorgánicos se usan de manera precisa y complementaria, optimizando
su eficiencia y protegiendo la inversión del agricultor. Esta sinergia no es una opción ambiental menor, sino la vía técnico
económica más sólida para lograr autonomía productiva y seguridad alimentaria en tiempos de crisis. Es la apuesta técnica y
económica más sólida para que el agricultor colombiano pueda enfrentar las crisis globales con la certeza de que su cosecha,
y su rentabilidad, no dependen de los vaivenes de un mercado lejano. La transparencia en los mercados y las políticas públicas
son esenciales, pero la verdadera seguridad nace en los cultivos, a través de una gestión técnica que priorice la eficiencia y la
resiliencia biológica del sistema suelo-planta.




